Breves de un corazón enamorado
Bríndame la gracia del olvido.
He escuchado el silencio hablarme,
no es la voz del silencio tranquilizante,
inofensivo y sutil.
Es la voz del silencio de soledad
voz de trueno que taladra mis oídos,
que aturde mis sentidos,
que ciega mi razón que enloquece,
esa voz de soledad que lastima,
esa voz de soledad que asesina.
Ah cuantas lagrimas mas.
Pasan los días engañada de felicidad,
esa que dibuja la falsa sonrisa,
que maquilla mi rostro de alegría,
que mi piel triste cubre de autoengaño.
Mi rostro cruzado ya por líneas que marcan,
por líneas que gritan su historia doliente.
Así pasa volando en ingratas alas mi juventud,
tirada por corceles de extraños nombres,
honestidad, vanidad, decencia, orgullo, amor propio,
vuelan y se alejan
dejando atrás los despojos de un ser,
los desperdicios de un alma,
los jirones de la piel de una mujer auto flagelada.
Así me descubrirá la mañana que no llega.
Y yo anclada, al pie de un imposible.Tags: diana martell, sin nada, como ama el arcoiris, poesia, poemas, literatura, amor