Como ama el arcoiris

miércoles, 03 de octubre de 2007


Breves de un corazón enamorado
Imagen
I

Te quiero., Por que en ti encuentro esperanza, cuando la desesperanza invade mi alma.
Por que en ti se refleja el ser que mas amo, mi propio ser en juventud.
Por que al despertar no hay más luz diurna u oscuridad nocturna que limite o ciegue la brillantez que de tu piel me ilumina.
Te quiero por ser, te quiero por estar.
Te quiero por que el quererte es mi motivo, es mi principio, es mi fin.
Es saberme vivo cuando no hay mas que muerte de amor alrededor, es mi tregua en batalla cuando desfallezco, mi mar vivificante cuando exhausto de vagar me inclino y bebo de su agua, esa agua que eres tu, que se me ofrece en ascuas para posar mi cuerpo golpeado de vivir, y me recibe tibio a dormir en el, ese sueño de cansancio, ese sueño que me agota y ala vez me reanima, dulce, dulcísimo dormir así.

II

Te miro y te quiero más, más cada vez,
como si al mirarte olvidare que te quise antes y es nuevo ese amor que nace en mi, el cual aunado al anterior del que ya no soy consiente parece que se uniesen en pacto homicida para hacer mi ser morir de amor, y es que es tal la cantidad, que no hay, creo yo en el mundo, ser que pueda soportarlo. Mas no saben, ellos no saben, que mi cuerpo es lugar eterno, infinito, jamás podrán satisfacerlo, es insaciable de ti.

III
Ah… cuanto te quiero, y lo digo así con un suspiro, de pesar tal vez, es malo quererte así, es malo para mí, es malo para ti, se que no durara, que al pasar el tiempo se evaporara.
Por que en mi hizo casa, construyó castillo, fortaleza, destruyo todo vestigio de pasados amores, cual horda caprichosa, egoísta, arrollo todo a su paso me dejo limpio, y se poso allí, al centro de mi alma para así proclamarse majestad absoluto de todo cuanto soy.
Mas que soy yo en ti, que lugar me has dado en tu cuerpo que no sea la total y completa posesión de tu ser externo, de tus manos de tus meandros, esos donde me he posado y siempre me han recibido, dulces sinuosidades donde me he acoplado cual forma caprichosa que encuentra su igual perfecto en un juego infantil.
¿Pero y tu alma?, ¿esa me la has mostrado?, ¿me has invitado a entrar en ella?, a posarme al menos de convidado, al menos de espectador.
¡No! Y me cuesta decirlo sin sentir dolor,
yo que te he conocido sin censura sin temores, sin penas, sin mas barreras que las que por natura no podríamos pasar.

Yo no existo en tu alma.

IIII

Te quiero, si es cierto , aun cuando se, que después que la vorágine de placer pase, cuando los mares hoy bravíos cansados se retiren, entonces tu partirás, y yo me quedare vacío, por que emigras con todo tu sequito que eres tu mismo, por que ya que no encuentres nada en mi reino que es tuyo, te iras, y entonces no habrá nada que ofrecer, nada que dar, nada de que vivir, por que al llegar disfrutaste de todo lo encontrado, pero dejaras destruido el lugar tomado,
Y no habrá diez, ni cien, ni mil hombres que puedan llenar el espacio por ti dejado..
.

Tags: dianamartell, te quiero, como ama el arcoiris, poesia, poemas, literatura, amor

COMENTARIOS